ESTRUCTURAS
En diciembre de 2021 visité Nueva York y me sorprendió el inicio de la estructura del nuevo JPMorgan Chase en Park Avenue, una obra de Foster + Partners con la colaboración estructural de Severud Associates Consulting Engineers P.C., responsables también del cercano One Vanderbilt. Las imágenes tomadas entonces mostraban un momento excepcional: una base de columnas metálicas inclinadas que arrancaban desde una docena de puntos concretos y que funcionaban como grandes apoyos de transferencia para el esqueleto de un rascacielos de 423 metros de altura, destinado a ser uno de los más altos de la ciudad. Aquel gesto estructural, aparentemente arriesgado, revelaba una clara voluntad de liberar la planta baja y generar continuidad con Park Avenue y las calles perimetrales, al mismo tiempo que convertía el arranque en un elemento formal de gran fuerza expresiva.
Aquella primera escena dejaba entrever la complejidad técnica del proyecto. La parcela es estrecha, el subsuelo está densamente perforado por túneles ferroviarios de la Grand Central y las preexistencias estructurales condicionaban de manera severa la cimentación. De ahí deriva la solución singular: columnas inclinadas que transmiten los esfuerzos en una docena de puntos hacia un sistema de pilotes de gran diámetro, atravesando restos estructurales anteriores y permitiendo una transferencia ordenada de cargas verticales y horizontales. El resultado inicial, visto en 2021, era el de una estructura monumental y casi escultórica que trabajaba a compresión oblicua, convirtiendo la ingeniería en imagen.
Esta semana, casi cuatro años después, he regresado a Nueva York y he visto el edificio ya inaugurado, aunque todavía pendiente de completar la fachada norte. El contraste con aquellas fotografías es absoluto. Donde antes había acero expuesto y soldaduras a cielo abierto, ahora se eleva un volumen esbelto y unitario, dividido en nueve segmentos verticales que fragmentan la escala y recubierto por una fachada de vidrio altamente eficiente, capaz de reflejar el cielo y al mismo tiempo reducir cargas térmicas. A pesar de la nueva piel, la estructura no ha desaparecido: las columnas inclinadas son visibles en la base y han quedado incorporadas como parte del lenguaje arquitectónico. Lo que en origen era una solución de transferencia compleja hoy se percibe también como estrategia urbana, ya que permite transparencia en el vestíbulo y una permeabilidad inédita entre el plano corporativo y la vida de Park Avenue.
El elemento más relevante desde el punto de vista técnico es la manera en que este sistema de transferencia ha permitido obtener plantas completamente diáfanas, con una modulación ortogonal y regular pensada para oficinas flexibles. Los grandes pórticos metálicos ocultos en los primeros niveles han absorbido la complejidad estructural y han liberado las plantas de trabajo, mientras que el uso de acero reciclado y procesos industrializados de montaje han reducido las cargas muertas y optimizado el comportamiento global del edificio. Esta operación, de carácter eminentemente estructural, ha tenido consecuencias decisivas en términos de sostenibilidad, funcionalidad y durabilidad, mostrando hasta qué punto el cálculo y el diseño estructural son capaces de transformar un condicionante en oportunidad.
Comparar el momento inicial de 2021 con el edificio terminado en 2025 es comprobar cómo la sinceridad estructural puede convertirse en expresión arquitectónica. Lo que parecía un conjunto provisional de apoyos inciertos hoy define el carácter del edificio y le otorga identidad dentro del skyline de Manhattan. El gesto de inclinar columnas y descargar una base limitada ha dejado de ser un recurso técnico aislado para convertirse en parte de la arquitectura contemporánea de los rascacielos. No es exagerado pensar que con el nuevo JPMorgan de Park Avenue se abre un antes y un después en el diseño y cálculo de torres de oficinas, porque aquí estructura y arquitectura no son disciplinas paralelas, sino una sola voz capaz de explicar el momento histórico en el que se ha construido.